Uno de los aspectos que cubre la corrección ortotipográfica de libros y otros textos es el correcto uso de las comillas.
Abrir un libro y encontrar comillas inglesas donde deberían ir angulares es como ver una mancha de café en una camisa de gala: se nota y distrae. Muchos escritores noveles confían en la configuración por defecto de Word, sin saber que están cometiendo un error que grita amateur a los ojos de un editor o un lector exigente. En el mercado editorial en español, la diferencia entre «esto» y “esto” no es solo estética; es una declaración de intenciones sobre la calidad de tu libro.
¿Sabes cuándo usar las comillas angulares (« ») frente a las inglesas (“ “) o las simples (‘ ‘)? No se trata de pulsar la tecla que más te guste, sino de respetar las normas que rigen la buena literatura en español. En este artículo, vamos a desglosar de forma sencilla cómo y cuándo usar cada tipo de comillas para que tu manuscrito brille por su pulcritud y profesionalidad.
Las comillas angulares: las reinas del texto
Las comillas angulares (« »), también llamadas comillas latinas o españolas, son las preferidas en textos literarios. En el teclado, se escriben de esta forma, dependiendo de tu sistema operativo:
- Windows:
Alt+0171oAlt+174para las de apertura yAlt+0187oAlt+175para las de cierre.
- Mac:
Alt+Shift+{para las comillas de apertura yAlt+Shift+}para las de cierre.
Estas comillas se usan para prácticamente todo. Es más, mi recomendación es que aprendas cuándo se usan las inglesas y las simples y, si no enfrentas ninguno de esos casos, por descarte sabes que debes usar las comillas angulares. Aun así, te listo a continuación todos sus usos:
Uso de las comillas inglesas en español
El uso principal en español de las comillas inglesas (” “) se limita a enmarcar un texto que ya está dentro de comillas angulares. Es decir, solo entran en juego si las angulares ya están en uso.
Si bien son las preferidas por la prensa por comodidad, eficiencia y, en parte, influencia anglosajona, no deberías caer en la tentación de usarlas como comillas principales en tu libro.
Comillas simples: las pequeñas olvidadas
Las comillas simples (’ ‘) tienen dos usos muy específicos en español: se reservan para denotar significados etimológicos de palabras y para entrecomillar texto ya entrecomillado con comillas angulares e inglesas, es decir, el tercer nivel de cita.
La jerarquía de las comillas: qué va dentro de qué
Si quieres que tu manuscrito pase el filtro de calidad de una editorial, debes dominar la subordinación de comillas, no puedes usar las comillas al azar. Existe una «jerarquía de mando» que debes respetar para no confundir al lector.
El orden de apertura y cierre es siempre este: « “ ‘ ’ ” ». Angulares > inglesas > simples.
Veámoslo en un ejemplo:
Fíjate que cada pareja de comillas se cierra en el orden inverso al que se abrió. Es pura arquitectura textual.
Tres errores comunes que debes revisar
Para bordarlo en tu manuscrito, además de asegurarte de que usas correctamente cada tipo de comillas, debes revisar que no cometes estos tres errores:
- Espacios entre las comillas y el texto entrecomillado. Las comillas de apertura van pegadas a la palabra que preceden, y las de cierre a la palabra que las antecede, sin espacios.
- Eliminar el punto final. Tal como indica la RAE, el punto final de una oración entrecomillada va siempre detrás de las comillas, incluso cuando la oración dentro de las comillas termina con puntos suspensivos o signos de interrogación o exclamación.
- Ignorar la mayúscula al inicio de las citas. Si la cita está completa o va precedida de dos puntos, se escribe mayúscula inicial en la primera palabra. Solo se escribirá en minúscula si se omite el inicio de la cita o es un extracto suelto en la frase.
La prueba del algodón
Dominar la teoría del uso de las comillas es el primer paso, pero llevarla a la práctica en un manuscrito de unas decenas de miles de palabras es una historia completamente distinta. Como escritor/a, tu energía debe estar en el arco de tus personajes y en la fuerza de tus giros narrativos; mi trabajo es asegurar que la técnica esté a la altura de tu talento.
Haz una prueba rápida: abre tu documento, pulsa Ctrl + F (o Ctrl + B) y busca las comillas inglesas (”). Si tu novela está inundada de ellas y no hay ni rastro de las angulares (« »), tu texto está enviando señales de «principiante» a las editoriales y a los lectores más exigentes.
No dejes que un error de puntuación sea lo que te separe de un «sí» o una reseña de cinco estrellas. La diferencia entre un borrador y un libro profesional reside en estos detalles que el ojo inexperto ignora, pero que una editora detecta en la primera página.
Si has terminado tu novela y quieres que luzca impecable antes de publicarla o enviarla a una editorial, estoy aquí para ayudarte. Mi servicio de corrección ortotipográfica y de estilo está diseñado para autores que, como tú, buscan la excelencia en cada página.
